lunes, 20 de julio de 2009


Hace un tiempo cayó en manos de los negacionistas (L y P) parte de la obra de un colectivo poético guatemalteco llamado Folio 114. Pese a ser pequeños libros de poesía la impresión que nos causaron fue enorme. Alentadora. Uno no espera encontrarse tanto en común con quienes tiene tan lejos/tan cerca. De manera que los grandes negadores (nosotros) con toda tranquilidad podríamos afirmar que teníamos entre manos un buen hallazgo, de esos que casi siempre nos llegan por casualidad y que no agradecemos con justicia –aunque procuramos enmendarnos. Por más que intentamos contactar a alguno de los integrantes, no fue posible: la paradoja de las telecomunicaciones.
Ofrecemos pues la cuarta entrega de estas obras (transcritas en su integridad, en un intento de difundir el gusto que estas letras y las sensaciones transmitidas y compartidas nos han procurado).


RITMOAMORFO (2006)

MARTES (MARLON SANTOS)

Marlon Santos (Martes) (Guatemala, 1988). Poeta novel, asistente al taller permanente de poesía del colectivo Folio 114, diseñador gráfico y publicista, estudiante de arquitectura de interiores. "En la búsqueda de una verdad más profunda del lenguaje, el ritmo amorfo construye y reconstruye imágenes en torno a un airada protesta en contra del moralismo excesivo, predominante en la sociedad guatemalteca, alrededor de temas sensibles en el autor como el amor/des-amor, la soledad y la desesperación ante la búsqueda de un futuro prometedor no predecible en un mundo desconocido".

Ritmoamorfo

Martes


Tengo en
el cuerpo
mil cicatrices
en el cuello
en las manos
y en el falo

Tengo cientos de sueños
uno por uno
atravesados
todos jodidos
en medio del tráfico

y el futuro

¿DÓNDE?

***

1.
Yo soy
un poeta
–anónimo–
salido de
un mundo gris
underground
con olor
a orines
y lleno de
edificios viejos

2.
Acostumbrado
a sonrisas
–falsas–
a caricias
–extrañas–
y
con
el
alma
mil veces
–masturbada–
soy una
simple flor:
sin pétalos.

3.
Tengo ganas
de saltar
para:
mañana dormir
dormir en paz
tengo los ojos
“rojos”
tengo la conciencia
“irritada”

4.
Yo soy
un poeta
humano (casi un chango)
que sueña con amar
sin dolor
que sueña con
tus ojos
que sueña
con vos

MARTEANASIS COLECTIVA

(1)
Es
y dos puntos
marteanasis colectiva
es ácida, es cuadrara
(con todo y raíz-sin límite
y mucha razón…)

(2)
He aquí
que mi cielo
y mi infierno
en una sola teoría de X y Y
+ jugo de limón

TA – RaráRARA – TA – TA- Tatáta

(3)
Claro,
así es como nace
y suele ver el sol
he aprendido a no
hacerlo todo negociable
y tampoco vendible.
Hay chela
y unos lindos ojos
diciéndome adiós
¡Ay, qué lindos ojos!
¡qué lindos ojos
por Dios!

Lucha de fuerzas
que se atacan y se muerden
la vida cela a la muerte.

(1)
Engranar
la vida en sueños
y maquinarla
en letargos de amor

(2)
Almorzar flores
y cenar besos (tuyos)
para ser feliz

Con mis latidos
en tu vientre

Tu piel, tu cabello
tus sonrisas y en los
labios del deseo: tu pasión

un selenita perdido
en Saturno
aros–aros–más aros

Josefina es una niña del todo linda,
Juan es un cancerbero

VELEMOS A JUAN
VELEMOS A JUAN
--------------------------------------

GRACIAS POR LLAMAR

Todos los días de Dios
todos los ruegos del alma
crecen en sueños de piedad
¡piedad humana!

Camisas negras
suscitan cuellos blancos
y ya viene cayendo la ciudad
tornasol de vida.

El viento ríe
entre las ventanas
después que el cielo llora
porque otro hijo ha muerto.

El malestar las pupilas
la confianza en los pies
aplomados.

Del cielo cuelga una araña
junto todo el amor
perdido
y toda la felicidad deseada
¡felicidad humana!

Esto es una veleta
gira
sopla
se mueve.

(1)
En las líneas
de mis manos se ven
impresas la rabia y el dolor.

(2)
Se corre la azul cortina
telón teatral de mi vida
una semilla de inocencia
para mi cruz.

(3)
Mosaicos rojos
martes de carnaval
miércoles de ceniza
mis ojos son un pedestal
para tu ironía.

(4)
Un agujero negro
que atraviesa
rigurosamente el esternón.

(5)
Milicia ladina
en contra de nada.

(6)
Arcoíris coyuntural
ojos de sicodelia.

Me dan
unas terribles
ganas de llorar.

Quinientos años
con la piel engullida.

Nubes
sueños de un pasado mejor
consanguínea la fe
flores de muerto
y un ballet de moscas
armonizando la reunión.

El cajón gris
y las células muriendo
dentro de él
corto-circuito estructural
compases de réquiem
tu aliento en mi cuello
y mis manos auscultando
tu pelvis
para arrodillarme
ante ti
sin necesariamente tener
que pedir perdón.

Es un alto
una luz roja que palpita
porque la muerte nos cogió dormidos
(como quien sueña con un futuro
predecible)
nos cogió dormidos
y ahora descansa a la diestra
de nuestros miedos
guardada en un cajón
vestida con su mejores galas
llena de lágrimas
que hacen silencios fúnebres
floreada
feliz
desquebrajada
burbujea en los ojos
la tristeza.

Tus manos son relojes
que regresan a nuestro tiempo
tiempo de morir.

Lucifer juega a la neuronal
urbanización de los sentimientos
Alejandría vive
vive en mí.

Tarda tu llegada.

Bailan en el aire ternuras desesperadas
sin saber dónde ir
juicio que no juzga
corazón que late suspiros
vendaval para uno mismo.

En los pies
del esfuerzo
sangra la despedida
el adiós de lo vano
del polvo-del-tabaco-del miedo.

La muerte nos cogió dormidos
nos llevó en sueños de pasión
dilató en las membranas el despecho.

Vagabundean ríos de letras
en la pizarra/
Hormiguean en el techo
los sueños/
Se abre y se cierran las puertas
del pasado/
Auscultándome las piernas
debajo del vestido/
Nuevo vello brotando por los
poros abiertos/
Humedecen mis lágrimas las de un tiempo
sábanas blancas/
Enrojece la luna
en mis ojos/

(YA VIENE EL TREN A LLEVARME LEJOS)

Cloquean en el agua
los sapos/
Los mosaicos marrones
adornan mi casa/
La vergüenza viste
mis desnudeces/
El recato involuciona
mi libertad/

POÉTICA

Descubrir la lujuria
el sueño del infortunio
el suero de lo sagrado
de lo imposible.

Salir a la calle y fumar
caminar descalzo
examinarte el vientre
no llorar al verte solo.

Montarte en tu bicicleta
de los sueños
llenarte la mochila de recuerdos
y largarte
volverte uno con el viento.

Ver la vida
y no tocarla
coger tu dolor
morderlo con rabia
comerte con desgano maíz.

Jugar con la luz
atravesar el sol
dejarte caer
rascarte los pies.

Tomar tus flores y pintarlas
no dejarlas marchitar
escupirle al cielo y renegar de él
pelear con Dios
y no morir.

Quebrarte con el amor
dormir con él y olvidar
que fue tu enemigo
sembrar caricias
pararte frente al espejo
recordar el pasado
beber vodka
sentirte bien
sentirte mal.

Ya vienen las grullas
las ambulancias
los aeroplanos
el ejército
el fraude
el prozac
la revolución freudiana
la bandera gringa
y el rostro de algún politiquero
moralista
símbolo patrio de la nación.

Vienen las balas perdidas
y el crujir de las metralletas
el llanto de los niños
la anemia
el miedo
la aspirina
en el sincope cardiaco
en el indio
por cuyas venas corre rabia
y tristeza

VIE-NEN
las golondrinas
y las flores de muerto
el sonido triste de la chirimía y
el canto lagrimeante
de una mujer
ya viene una cúpula macroeconómica
militar
y mortuoria.

Vienen rascando las paredes
vienen aullando
mordiéndose las uñas
lamiéndose los pies.

Ondas de luz y calor
enorgullecen
se imaginan
se expanden
“Sos como un Dios”
y como un perro
de dientes amarillos.

Te gusta la yerba
y te gusta el sol
la angustia
no te fatiga
te provoca eructar
la vida y su dignidad.

Cuelgas
de un árbol
botas tu cabello
y tu piel
en un charco de semen
que te asfixia
que te domina.

Luz cándida
demoniaca
sos la fracasada
que inhala mi frío
sos el colchón
de mis golpes.

El puente
que me empuja
y puja
hacia la verdad
hacia el dolor.

Sos como un caballito
de ajedrez
ya no sos de cristal.

Es acá
que las flores nacen
que los barriles vuelan
que los autos se estrellan.

Cómo imaginar el futuro
de la humanidad
sin el caos.

Es acá
que tu vientre
estalla
implosiona
se des-hace
se derrama.

Es aquí justamente
donde
Carlitos
Sufre
sus primeras pesadillas.

Él está soñando
con pistolas
y con rejas
pulsera de metal
caricias sangrientas
que le arrancan de la lengua
la verdad
una verdad falseada.

Y se repiten en su cabeza
los gritos de la maestra (miss para los
educados, seño para nosotros)
¡fuera del salón!
¡Fuera!

Qué triste la noche
del cielo poco poblado
en la memoria que palpita
porque el amor no es fugaz.
Lívida, así es cómo te dibujas tras
aquella ventana/
te soy sincero, es que te quiero y
no me muero/
no del todo
las luces van y vienen
danzan entre sí
chocan sólo con tu nariz…

El sol
va tiñendo ya
mi sombra
de negro en la arena.

El mar
va jugueteando ya
con mis dedos
limpiándome los pies
del dolor.

He ido
difuminando huellas
en el tiempo.

La sal
que sacude
a la cúpula pulmonar
–y penetrar–

He ido
respirando sueños
en la playa aquella
que me vio caer.



lunes, 27 de abril de 2009



Hace un tiempo cayó en manos de los negacionistas (L y P) parte de la obra de un colectivo poético guatemalteco llamado Folio 114. Pese a ser pequeños libros de poesía la impresión que nos causaron fue enorme. Alentadora. Uno no espera encontrarse tanto en común con quienes tiene tan lejos/tan cerca. De manera que los grandes negadores (nosotros) con toda tranquilidad podríamos afirmar que teníamos entre manos un buen hallazgo, de esos que casi siempre nos llegan por casualidad y que no agradecemos con justicia –aunque procuramos enmendarnos. Por más que intentamos contactar a alguno de los integrantes, no fue posible: la paradoja de las telecomunicaciones.
Ofrecemos pues la tercera entrega de estas obras (transcritas en su integridad, en un intento de difundir el gusto
que estas letras y las sensaciones transmitidas y compartidas nos han procurado).


DE VEZ EN CUANDO HABLO CON ELLA (2006)

ALEJANDRA SOLÓRZANO

Alejandra Solorzano (1980). Invención maravillosa. “Ella no es la ola que golpea la roca, es de carne y hueso”. Retorno. Rosa María Castillo Villatoro. Mariquita. Dos bancos azules del Roca Negra. Parque Central. Piso 16. Tafi, gata pinta. Jardín de luicecitas. Tren de Managua. Santa. Blue. Maritza me enseñó a leer y a escribir. Algodón de azúcar. Perraje rojo. Muchos adioses. Flor de caña. Luna. Cardamomo. Verde Hamlet. Sirena de Chinautla. “¿Quieres devorarte mi corazón?” Salomé. Pichoncjto. Viento. Teatro. Virgen de la Soledad. Vela morada con cera de abeja y polvo de oro. Special K. el Centro. Los gatos. Mi cama, mis sueños y sus no invitados…

de vez en cuando hablo con ella

Alejandra Solórzano

Segismunda

Dentro de una jaula una mujer
en cuclillas se mece.

De vez en cuando
escoge una mueca
y la exhibe en su boca.

La jaula que la aguarda
no es un obstáculo,
sólo un socrático espejismo
de lo que en sueños se ríe.

***

Salió.
Su cabello temblaba. Locomoción de combate.
¿La razón…?
Se adelanta a la espera del silencio.
A observar sobre el borde un deseo genital sepultado.

—Ya vine… hoy gané un duelo.
(Camina al centro de su cuarto. Se regala a sí misma una reverencia. Trae aún la flor que llevaba entre las manos)
—Dije que hoy gané un duelo.
(Se aplaude. Revienta la flor entre la euforia y algo que no entiende)
—La verdad, como traspasar la puerta con una flor sin destinatario.

***

Es ficción que todo alguna vez cesa, pero alguien me olvida.

Sonido a papel roto.

—Ya nos tenemos que ir…
di algo, maldita ave muda
¡¿viento o caballito de carreras?!
—Un ancla, por favor…

(La Virgen de la Soledad
alza su banderita a cuadros)

***

(Ella, sentada en un parque de azulejos. La luna observa, después de largas horas, bosteza. Hace mutis por la derecha)

—Emprendió la retirada…
y dicen que no se vale llorara ni escribir en muros ajenos.

***

Se lanzó a cielo abierto.

Bailo con él… esquivo su boca.
Rieron, ella además con ternura.
Él calló.

Ella y sus taconcitos mostaza:
—El dolor… sin sol, sin algodón de azúcar
(qué tiene de asombroso
inconmovible lo mira) ¿Llorará?
Esgrime un leño, lo obliga a partir.

Reina del Parque y sus revelaciones.
Por cierto –repara–, ya no vienen los niños a nadar en la fuente.

***

Ninguna voz más sensual,
Más obscena que la trompeta de Armstrong.

La trompeta: —blue, blue, blue…

Sí, como las burbujas de mis sueños.

Lady pequeñita, canta:
—Through you found someone new I’ll always love you…

(Sobre ella caen pétalos, en cámara lenta y luz de cabaret. Los All-Star amarillos no combinan. En realidad nada, como siempre. Glamour… Sopla burbujas con arito, jabón y boquita en color rojo)
—¿A quién le canta?

–Telón–

***

K, no me gusta la incertidumbre,
los vagones no me alejan.
Luego no saber hacia dónde vuelan,
me refiero a la piel, a los pedazos.

K, la pregunta es ridícula,
¿verdad que no soy como una margarita?

Me miras y no respondes,
igual abordamos.

El viento es un carnicero
¿Sabes cuánto tiempo ha pasado?

Eres una llamita negra,
el viento te ha hecho arder.
Mira, mi pelo también es uh incendio.

Sigue llameando.

Te conozco K,
eres el mismo desde hace 25 años,
no te preocupes, aún conservo los ojos.
Cuando esto termine… nos deslizaremos y ya.

De cualquier manera,
la quietud no es menos violenta.

***

Descubrir que la vida también era un globo
que desaparece entre las nubes.
Julio Serrano

El tiempo es ágil, ella también.
La hice explotar mientras nos cantaba.

Pequeño numen rojo disuelto entre las
sábanas.
Árbol expulsado.

Sentimiento de espanto.
Sentimiento de espanto.
Sentimiento de espanto.

Sin saber decir adiós a un amor proscrito.

***

Llorar sin pudor al despertar,
mientras me hago el desayuno
y en el baño de un restaurante
de comida rápida.
En la camioneta
y antes del ensayo.
Comiendo algodón de azúcar
y frente al espejo.
Bajo la regadera
y antes de dormir.
Tratando de leer
y escuchando a Bersuit.
Después de las viditas
y al cerrar la puerta.
Y al abrirla…

(sin piedad extinguir el día)

***

Sin recato,
sin modestia
ni decoro.
Sin decencia,
sin respeto
ni prudencia.
Sin cordura,
sin discreción
ni mesura.

Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.

Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.

Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.

Sin contarlas

Llorar sin pudor.
Llorar sin pudor.

Pues Alicia navegó sobre sus lágrimas.

***

Levantarme,
exhalar plumas,
buscarme en el reflejo de la cucharas
y alargarme en los botones del ascensor.
Inventar nombres para lo muerto
y volverme invisible si tocan la puerta.
Preparar café con cardamomo
y jugar con las sombras de mis brazos.
Consolar al viento que me discute en la ventana
y después diluirme en el silencio.
Dibujarme en la pared para dejar una constancia
y por la noche ejecutarme,
hundirme en la cama.

En tanto, mi otra se posa en la orilla
y me prepara el mástil y las velas.

Despide con sutiliza a cada una de mis sombras.

***

En la Plaza del centro,
hay una estatua de sal.
El viento
–nada más que el viento– le hace justicia.

¿Acaso alguien más sabe de amor?

***

¿Recuerdas aquella caricatura del fantasma que fuma un habano, sopla rosquillas de humo y las remoja en su café…?

No importa.
Es de noche, ya dormiré.

(En vigilia)

Pero, si tan solo fuera posible soplar corazones…

***

En todo caso refiérase a Quevedo.

Oprobio, pues perdí la cuenta:

POLVOS SERÁN, MAS… –¿Cuántos
ENAMORADOS?

***

A foxy lady pretty face

Sueña burbujas azules y, a million
days with you.
Ella y J. Hendrix, donde quiera que esté,
saben
que los sueños, sueños son.

***

lunes, 6 de abril de 2009


Hace un tiempo cayó en manos de los negacionistas (L y P) parte de la obra de un colectivo poético guatemalteco llamado Folio 114. Pese a ser pequeños libros de poesía la impresión que nos causaron fue enorme. Alentadora. Uno no espera encontrarse tanto en común con quienes tiene tan lejos/tan cerca. De manera que los grandes negadores (nosotros) con toda tranquilidad podríamos afirmar que teníamos entre manos un buen hallazgo, de esos que casi siempre nos llegan por casualidad y que no agradecemos con justicia –aunque procuramos enmendarnos. Por más que intentamos contactar a alguno de los integrantes, no fue posible: la paradoja de las telecomunicaciones.
Ofrecemos la segunda entrega de estas obras (transcritas en su integridad, en un intento de difundir el gusto que estas letras y las sensaciones transmitidas y compartidas nos han procurado).

Homicidios

Luis Carlos Pineda

I

Apenas va calentando y dejando en paz su cliché de
movimiento masculino inadaptado…
se mueve y a trabas calienta y va soltando,
como el jazz o el calipso comienza a calentarse y
habla
y produce música, horror o distintos tipos de
gemidos…
a mano, poco a poco hila textos,
a mano poco a poco en la cama, en la caricia,
a mano en la noche solitaria
a mano va quedando con la vida y cada letra suya es
una bala disparada a mano…
mano
hermana mía
vos
sos la única derecha que me gusta…


II

Existen surco
y azadón
mazorca
nixtamal
mar
cevichería.
Existen partir y parto.
Pero también control remoto
y sangre y democracia.


III

Enfermedad de hambre,
impotencia, encierro e ira.
Gozamos del dolor del otro celebrando
celebrando la devaluación de la propia vida
celebrando, elogiando, la colectiva complicidad
del homicidio diario.
Se mata un cristo y se ahorca
un judas cada viernes.
Todos queremos ver al muerto,
grabar su sangre tibia en la memoria,
hablar de él.
Tener un muerto
para validar la vida.


IV

Bolero profético y epistolar (Bolero Ruso)
amor
ha llegado el día
en que la vida
no alcanza
y que la historia
que no pudo ser…
y que el mundo
se acaba…
amor
yo soy fiel testigo
de que se hieren
las almas
ven a mis brazos
te quiero tener
porque este mundo
estalla…
porque este mundo
estalla…


V

Es perverso el silencio
del mundo
cuando se inclina
para apagar a una mujer.

Es perverso el atardecer
cuando muerde la campana
que llevo en el estómago.

Es perverso… lo es.


VI

ALGO, me ataca y me muerde la cervical.
El hombre camina a la par mía.
Creo que me conoce,
que me ha visto muchas veces,
que me ha anotado en sus listas,
que me embosca descaradamente
que quiere mi dinero
que es mi fin!
El hombre cree
que me debe algo, que lo marqué,
que busco la venganza,
que hay muchos como yo
muy muy cerca
que ha llegado hasta aquí!!!

A él también lo mordió ALGO.
Seguramente también a la señora que camina,
que se atraviesa la baqueta
creyendo que la vemos,
que la examinamos,
que la violaremos
le robaremos
y que la mataremos
como a tantas!!!
ALGO,
tiene nombre,
pero no lo queremos mencionar.
Sabemos que está aquí,
puede abrazarnos, mordernos, aislarnos.


VII

Nada como una voz al otro lado
de todo lo tangible, como un cuerpo
conocido, sin precio, resguardado.
–Hay que hacer el amor,
con la misma intensidad con que
la creación imaginó los lirios–
Nada como una cama
y un domingo frío y pegajosos,
como una cabellera negra y enredada.
–Hay que hacer el amor, hasta que
se termine la tinta y se esfume el cuerpo–
Nada como esa luz momentánea,
nada como
nada.


VIII

Bufa, brama y va volando,
domar, ensillar, poner el freno,
pero brama y vuela y va bufando
y la brida y el jinete y la vida, el espolete,
relincha, se le inyectan los ojos y patea
pero un lazo aprieta la tripa, el estómago y que jala
y que patea con los ojos y con el hocico y la marea
brama, bufa y va luchando,
pateando que pateando y sin patear
y vienen más
al hígado, al corazón, a la cola machucada
muchas colas, muchos lazos, muchas horas, muchos
brazos,
pero relincha que relincha y chinga que chinga y va
chingando
pero que tira que tira y otro lazo va jalando
y jalando que jalando y fumando que fumando brama
y bufa y bufa y bruma
alazán calladito forcejea
y la vida va lanzando y jineteando,
alazán se va cansando se va remando y arrimando
se va cantando se va casando lo van cazando
y jineteando jinetera la vida lo va llevando
a trotecito de andaluz de luz que anda y anda que te
anda en los ojos va bramando
y bufa y relincha y va marchando…
y la vida se arrebuja y se duerme cabalgando…
y alazán sigue esperando a que se caiga
o si la suerte no lo lincha y complaciente le relincha,
calladita calladita

el pretal le va soltando…


IX

El de Juan por narco.
El de Douglas por bueno.
El de Carlos por malo.
El de Sebastián por indio.
El de Taz por 18.
El del Cebollón por trucha.
El de Guayo por un celular.
El de Paola lo cometió su marido.
El de su marido fue por transa.
El de Bartolomé por policía.
El de maría por ser judicial.
El del judicial por un guerrillero.
El del guerrillero por un kaibil
o por otro guerrillero.

El de marta por violarla.
El de Kevin porque
no se pagó rescate.
El de Judas por pegamento y hambre.
El Flaco lo cometió el mismo.
Igual que Carlitos.
Lo ven, tenemos un gran inventario de homicidas.
Pero invitaron a más.
Les han abierto la puerta.
Les han dicho «bienvenidos»
para que pongan fuertes en las aguas
y ensucien los cielos de mi país.


Septiembre, 2004
Ediciones Bizarras

©José Corredor-Mateos

domingo, 22 de marzo de 2009


Hace un tiempo cayó en manos de los negacionistas (L y P) parte de la obra de un colectivo poético guatemalteco llamado Folio 114. Pese a ser pequeños libros de poesía la impresión que nos causaron fue enorme. Alentadora. Uno no espera encontrarse tanto en común con quienes tiene tan lejos/tan cerca. De manera que los grandes negadores (nosotros) con toda tranquilidad podríamos afirmar que teníamos entre manos un buen hallazgo, de esos que casi siempre nos llegan por casualidad y que no agradecemos con justicia –aunque en adelante procuraremos enmendarnos. Por más que intentamos contactar a alguno de los integrantes, no fue posible: la paradoja de las telecomunicaciones.
Ofrecemos pues la primera entrega de estas obras (transcritas en su integridad en un intento de difundir el gusto que estas letras y las sensaciones transmitidas y compartidas nos han procurado).

EN LA ORILLA DE LA VERDAD (2004)
JOSÉ ANTONIO TALVA

José Antonio Talva Pérez (Nació en San Luis Pueblo Nuevo, Pastores,Sacatepéquez, Guatemala; en 1974). Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla. Recibió clases de arte con Daniel Schafer y Moisés Barrios. Ha participado en exposiciones colectivas en Guatemala. Obtuvo mención especial en Juannio 2006.

©Traviesa - José Antonio Talva Pérez
En la orilla de la verdad

José Antonio Talva



Fue un día exageradamente
utilitario
sol, lluvia, y luna llena.

Perfecto para narcovolar
leer
ofender
y rascarle
el ombligo a la tristeza.

Apto para caer
en la seducción
de la locura
la paz
la hipocresía
el dolor.

Hoy ningún perfecto
me impidió
pensar y hacer.

***

No soy ateo
estoy seguro
me han forzado
a rendirle culto
a los dioses gringos.

A Superman
a Batman
y al Hombre Araña.

***

Estas paredes
testifican mi precaria soledad
no sé si me entiendan
me ven con tanta frialdad
que se me entumecen
los testículos.

Me enferma
la ausencia de tu rabia
y tu maldita sonrisa
esa falsedad
que me revuelca
en la cama
en el piso
o en la tierra
elaborando el simulacro
del orgasmo.

Si pudiera
masturbarme el alma
si tan solo
pudiera sacarme
de los poros
el volumen de tu cuerpo
tirarlo al basurero
de la esquina
y ver, cómo se lo disputan
los perros.

***

Si tus deseos son
que mis huesos
alimenten el infierno.

No te voy
a dar gusto
muerte
cerota.

***

Reírme a la cara
del Dios pagano
rezarle estupideces
a la vida.

Es tan necesario
como oír
a mi madre
orarle a Dios
para que yo
deje de ser ateo.

***

En un parpadeo
te escapas vos
se escapan todos.

Sin embargo
yo me quedo
atrapado como esperma
en útero maduro
como lágrima
en la conciencia
como odio
en tu pasado y presente.

***

Te prometo
odiarte
nada más
hasta que las religiones
dejen libre a Dios.

***

El bus
y la parodia de la felicidad
se necesitan a diario.

El bus, en su menú
ofrece música chatarra
mentadas de madre
por no llevar sencillo.

La parodia
lo complementa
con: hambre, celulares
harapos de etiqueta
y pestilencias caras
convertidas en perfumes
etc., etc., etc.

Todos con su mejor máscara
endeudada con la apariencia.

Así, día a día
este tierno teatro
se repite.
Mientras, el chofer
y el ayudante
ahogándose en palomitas
hueviadas.

***

La vida
se estremece
en medio
de el ladrido
de perros.

En medio de el grito
de lechuzas.

Sin embargo
las agujas
siguen contando.

***

Mis años
se escandalizaron
de nuevo
al sentirme
cada vez más viejo
y sin construir futuro.

En fin, soy yo
¿a ustedes qué putas
les importa?

Vayan a fastidiar
a otros
que ya estén cansados
de construir y destruir
los sueños de otros.

***

A los niños iraquíes
hoy, la leche
no les supo igual.

Se la contaminaron
con una bacteria
llamada gringo-aliados
más conocida
como asesinos
en nombre de la paz.

Metáfora descifrada
como hambre
de petróleo.

***

Ideas que divagan
que no alcanzan
a cambiar la verdad.

Voy a escanearte
completa vida
quizá el computador
encuentre en mí
algo que te conmueva.

Pues ando perdido
en mis hipocresías.

Porque mis ideas
son como prostitutas
que se venden
cuando tienen hambre
o a veces
sólo por costumbre.

***

Las calles quieren tragarme
quiero caer en su teatro
ser un personaje más
entre mendigos, pegamenteros
putas, homosexuales
drogadictos, ladrones.

Ser libre
entenderlos.

Si el reloj me sorprende
junto con mi materia
volaré con ellos
hacia el infierno.

Cuando termine la obra
me bajaré los pantalones
y les mostraré el trasero
a las flores con veneno
que nos lanzan los espectadores.

***

La vida
se pierde
en el aire.

Igual que el humo
de los cigarrillos.

Ya sean
Payaso
Rubios
o Marlboro
da igual
la vida
se pierde.

***

No se despidió
sus sueños se ausentaron
se los llevó
el auto que lo atropelló.

Él está ahora
solo con la muerte
ellos con su cadáver
el que mañana los deja
porque no aguanta
la ansiedad
de alimentar
a los gusanos.

***

Tu niñez se perdió
en las calles
entre los peluches
en las meteduras de mano
de los mocosos
de tu escuela.

Tu cuerpo brotó
movimientos sensuales
que hasta Cristo
Buda, Mahoma y el Ché
desearían tenerte en su cama.

Que los dioses
no se lleven tu belleza
sin que antes
renueves mi piel
mi alma y mis huesos.

Después
te regalo mis arrugas.

Si a los dioses
no les gusta
que se vayan
a la chingada.

***

Tu indiferencia
le grita
a mi imagen
que se traspapele
en el tiempo.

***

Verte es necesario
como comer, dormir
defecar, narcovolar
odiar y morirse.

Hacerte el amor
es indispensable.

Que me ames
no es necesario
eso, me sale sobrando.

***

Harto de tratar de olvidarte
entre botellas y polvo
de que el recuerdo
de tu dolor
me masturbe en tu ausencia.

Harto de que cuando escribo
mi perro despida sus gases
de que mi padre
golpee a mi madre
en sus borracheras
de que la puta de mi hermana
se acueste sólo con niños ricos.

Harto de las vecinas chismosas
y sus maridos maricones
con toda su envidia
del predicador evangélico vividor
del sacerdote violaniños
de los bolseabolos
de las cantinas de mala muerte
y sus dueños ladrones.

Harto de ser el fracaso
de mis padres
pero ser feliz de ser
lo que siempre soñé.

***

Despierta
Tira las sábanas
no te vistas.

Sal a correr desnuda
por las calles
por el parque
por los supermercados.

Cuando estés limpia
de moralidades estúpidas
de religiones paganas
me dolerá
verte libre.

***

Que los pasos
de la calle
te guarden
en los espacios
sin luz
de la ciudad.

Que al despertar
la noche
te busquen
y se harten
a manos llenas
tu cuerpo.

No les cobres
sólo espero
que no seas
sólo una puta más.

***

Atención atención
espectáculos gratis
en los semáforos.

Los actores
hacen malabares
con el hambre.

Convierten la sed
en fuego.

No vaya hoy
ni mañana.
Ellos lo esperan
el día que a usted
se le dé la gana.

***

Tu imagen
anda extraviada
en el tiempo
que marcan tus pasos.

Tus ojos
murmurándole preguntas
al silencio.

Lastimando
con la ausencia
de tu alegría
por el robo
del que te hizo víctima
la muerte.

***

Te desnudé los ojos
y caíste en mi petate
muerta de vergüenza.

Despertaste con el sol
te viste libre de harapos
corriste por las calles
y los perros
guardaron tu desnudez
en su alma.

***

Harto de este polvo
que levantan
tus pasos.

Harto de que no
quiera largarse
de mis poros
en la espuma
del jabón
que me escurre.

***

Te entrometiste
en mis sueños
abro los párpados
aún estás rebotando
en mi memoria.

Trato de apurar
el paso
de mis necesidades
fisiológicas.

Al mismo tiempo
le pregunto a mis poros
¿Qué putas
hacés vos
entrometida en ellos?

Sólo espero
que este sueño
sea como promesa
de político.

***

Desperté
y las flores
me insultaron.

El colibrí las consumía
ellas lo disfrutaban
como el más sincero
orgasmo.

Los insectos

lo veían todo.

***

En los semáforos
en el bus
en las aceras
bajo los puentes
la indiferencia pasa ligera
golpeándote con desprecios.

Entiendo la fugacidad
de tus pupilas
en su precipitación al vacío
extrayendo de un golpe
los recuerdos.

Al igual que vos
estoy desnudo
y hambriento.

Sigamos soñando
quizá en un maldito suelo
la remera indiferencia
se clorifique en la conciencia.
Desperté

***

Escondido
debajo
de los parpados
del silencio.

***

Tu imagen
chocando en el pavimento
en los comercios
en los peatones.

Tratando de dejarla
en una casa de empeño
para descansar un poco
de tu fastidio.


EL CHONTE
Huyendo asustado
como iniciante
de ladrón de barrio.

Denunciado por pobres
a quienes no hay nada
que robarles.

Por eso
él se esconde
en un envoltorio
con colores que disparan
imágenes de miedo.

***

jueves, 11 de diciembre de 2008